Sobre la paridad, a cuarenta y cinco días de la elección

A treinta y ocho días de la elección, la paridad disfrazada ya no tiene cabida, es momento que los partidos entiendan que es tiempo de una paridad justa

Por: María Estefanía Sánchez Tamez

El miércoles 21 de abril a cuarenta y cinco días antes de la elección, recibimos, para nuestra sorpresa, una noticia sin precedente pero sumamente importante. La Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal obligaba al Partido Acción Nacional a retirar a uno de sus candidatos en algún municipio de la zona metropolitana de Monterrey para poder cederla a una candidata mujer. 

A cuarenta y cinco días de la elección y con las ciudades tapizadas de panorámicos y publicidad partidista y quizás con el presupuesto a punto de acabarse, la Sala Regional ahora obligaba al partido no solo a bajar a un candidato, sino toda su publicidad y adaptar el presupuesto restante a una nueva candidata. 

Pronto salió uno de los candidatos que podría perder su candidatura a decir que “la decisión del órgano electoral en materia de paridad de género no afecta la postulación del municipio de Guadalupe” y que “seguirá en campaña, atento y con confianza a la impugnación que se presente ante la Sala Superior por parte del Partido Acción Nacional”. Sin embargo, el 24 de abril la Comisión Estatal Electoral descartó la propuesta del PAN para evitar que uno de sus candidatos fuera “sacrificado” y el 25 de abril, la Sala Regional del TEPJF dio un primer revés al PAN en su intento por seguir manteniendo las candidaturas tal cual.

En redes sociales, iniciaron las apuestas para ver a qué candidato obligarían a ceder su candidatura y también se unió una incógnita por saber quién sería la candidata que la ocuparía; pero además iniciaron con los reclamos de una posible guerra sucia hacia el partido, pues era una extraña casualidad que solamente el Partido Acción Nacional fuera el perjudicado. 

Cabe mencionar que estos lineamientos de paridad que le están causando un dolor de cabeza al partido fueron emitidos por la Comisión Estatal Electoral en septiembre del 2020. En su momento, Claudia Caballero (una verdadera ironía), diputada local del Partido Acción Nacional subió a tribuna en el Congreso para decir que el partido estaba en contra de los lineamientos, pues violaban la autodeterminación del partido y los derechos políticos de los interesados en contender. A ella se unió en declaraciones el presidente estatal del partido, diciendo que estaban listos para impugnarlos. 

¿Qué dicen los lineamientos? ¿Qué sucedió realmente? 

En los lineamientos, se dividieron los municipios en bloques y estos en sub-bloques de acuerdo con la competitividad (alta-media-baja) del partido dentro de ese municipio. 

¿Cómo se encuentra la competitividad? 

Es el resultado del porcentaje de la votación válida emitida que recibió el partido en la elección anterior inmediata (es decir, en la elección del 2018) dentro de ese municipio. 

La intención de los lineamientos es justamente evitar que los partidos políticos mandaran a la mayor parte de las candidatas mujeres a municipios de baja competitividad para poder cumplir con la cuota de candidaturas. 

Y es que en el bloque 1 (municipios de la Zona Metropolitana de Monterrey) solamente hay dos mujeres, las candidatas a la Alcaldía de Monterrey y Escobedo; mientras que en los sub-bloques de competitividad alto y medio, a los cuales pertenecen los cuatro municipios restantes, tienen candidatos hombres. 

La Sala Regional está obligando al partido a reemplazar uno de los cuatro candidatos hombres para que exista una paridad numérica, tres y tres. 

Desde el jueves, entre negación también ha existido negociación. Como era de esperarse, ningún candidato quiere ceder su lugar; por poder, por ambición o porque ya ha pasado la mitad de campaña. Los cuatro candidatos siguen en campaña, atendiendo a eventos y recorridos, utilizan expresiones como “cuando seamos gobierno”, “en mi administración”, “haremos este proyecto”, entre otras.

Siguen insistiendo que habrá impugnaciones y que llegarán hasta la última instancia, a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación porque alegan que están violentando sus derechos políticos.

Sin embargo, me he cuestionado tanto sobre lo que ha pasado. ¿En realidad es tan complicado encontrar a una mujer en un partido con más de cincuenta años de historia? ¿No encontraron ninguna mujer con la suficiente experiencia y preparación en ninguno de esos cuatro municipios? ¿Los lineamientos salieron apenas ayer y por eso no pudieron prepararse? 

No, no es ninguna guerra sucia por parte de cualquier otro partido. No, no es una violación a la autodeterminación del partido, fue un error jurídico tan estrepitoso que ahora les está saliendo demasiado caro, no solo porque ha quedado en evidencia su testarudez por aplicar la paridad de género dentro del partido, sino porque ahora, a días de las elecciones más importantes de la historia reciente del país, tendrán que iniciar una campaña desde cero. 

Puede ser que en cuestión de días, el partido se verá obligado sí o sí a cumplir con la paridad. Tendrá que buscar a una mujer para contender por la Alcaldía y usar los pocos recursos financieros para todos los gastos que se necesitarán. Todo por su obstinación y creencia de superioridad. 

Lo que ha sucedido solamente es una evidencia más de que la cúpula del partido ignora por completo a las mujeres y que solamente hay unos cuantos que tienen derecho a participar en los procesos electorales. 

No obstante, lo que ha dictado la Sala Regional es un precedente para que los partidos sepan que ya no pueden evadir las responsabilidades electorales en materia de paridad. 

A treinta y ocho días de la elección, la paridad disfrazada ya no tiene cabida, es momento que los partidos entiendan que es tiempo de una paridad justa.

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