Sobre amor y desamor

Historias de nuestros lectores

Para celebrar el día de San Valentin le preguntamos a nuestros lectores: ¿Qué ha sido lo más ridículo que has hecho por amor? ¿Cuál ha sido la mejor primera cita que has tenido? ¿Cuál ha sido la peor primera cita que has tenido? ¿Alguna amistad ha cambiado tu vida de alguna forma? Sabemos que cada persona tiene una respuesta particular para estas preguntas, por eso, en esta nota recopilamos esas historias únicas de algunas personas.

¿Qué ha sido lo más ridículo que has hecho por amor?

Julieta B., 25

Me tatué su nombre.


Adrián, 27

Dejar a mis amigues plantados para salir con alguien.

¿Cuál ha sido la mejor primera cita que has tenido? ¿Cómo fue?

Natalia Chávez, 24

No fue la primera, sino la tercera: Reímos, fuimos al parque, terminamos comiendo en un puesto de pizzas y jugando UNO. Fue ese día que supe que estaba enamorada.


Karla Ortiz, 23

Mi novio y yo cuando empezábamos a conocernos no sabíamos si nos veíamos en plan de citas o no. Salíamos al cine, a cafés o a parques y continuamos así hasta una tarde de enero en donde hicimos un intento de picnic. De ese día tengo recuerdos bastante tiernos: una catarina en el pasto (¡un símbolo de buena suerte!), una sandía gigante (que no acabamos) y nuestro primer beso (el gran detonante). Hasta que lo empecé a amar, verdaderamente me di cuenta de la insuficiencia de las palabras. Al pensar en la historia que hemos creado, existe una carga emocional y espiritual que trasciende el lenguaje. Quizás por ello se me dificulta escribir sobre él. Aún así, espero con paciencia el día que pueda lograrlo: y en todos esos picnics que nos faltan hacer.


Zuricata anónima, 25

Una vez invite a una chica que si quería salir conmigo un domingo y aceptó, pero ninguno de los dos recordaba que ese domingo era 14 de febrero y fuimos a comer pizza a Paseo Tec y nos dieron pizza en forma de corazón y al principio fue medio awkward porque era la primera vez que salíamos, pero ya después lo recordamos como algo cute que nos pasó en la primera cita.


Isabela Flores, 22

Aunque después de nuestro primer mes saliendo, mi experiencia con este chavo fue muy desagradable, hasta la fecha sigo recordando con mucho cariño nuestra primera cita. Teníamos varias semanas hablando por whatsapp, y la primera vez que nos vimos nos encontramos en el último piso del estacionamiento de mi universidad (que como es el último, es al aire libre) y él llegó con mis flores favoritas (girasoles), y después fuimos a comer a un parque una de mis comidas favoritas (una hamburguesa con papas). Estuvimos toda la tarde platicando hasta que oscureció y nos tuvimos que ir del parque.


Julieta B., 25

Lo conocí en la lavandería de mi edificio y se sorprendió de la cantidad de jerseys que yo tenía. A los meses me preguntó si quería salir con él. Me llevó a un partido de Rayados y me dio una jersey autografiada. Fuimos a partidos juntxs durante un año pero nunca me animé a estar con él.


Minerva, 23 años

El 13 de marzo del 2020, el fin de semana antes de la cuarentena, salí por primera y última vez con un match de Bumble. Acordamos vernos ese día porque como habían dicho que debíamos encerrarnos por dos semanas quisimos aprovechar, fue algo improvisado y yo fui a Yulia’s saliendo de clase sin arreglarme mucho ni nada. Comimos lasaña y pizza y luego fuimos a su casa, vimos Inception y platicamos un ratito. Yo estaba enferma y me dio medicina para que me sintiera mejor, como agradecimiento le regalé la lasaña que había pedido para llevar en el restaurante. Estuvimos como 6 horas juntos ese día, cuando regrese a mi casa le mandé mensaje diciéndole que me lo había pasado muy bien y que deberíamos de salir otra vez, me dijo que él también. Me ghosteó después de eso y me pone triste que de haber sabido que Yulia’s iba a cerrar para siempre no le hubiera dejado mi lasaña 🙁


Adrián, 27

Fuimos a la feria del libro, nos tomamos de la mano mientras pasábamos entre las personas.

¿Cuál ha sido la peor primera cita que has tenido? ¿Cómo fue

Stef, 24

Llegué al restaurante, él hizo que pidiéramos de inmediato y pidió la cuenta. Se comió su burger rapidísimo, casi sin respirar, me dijo que si quería pedía lo mío para llevar porque su chofer ya había llegado. Duró 30 min a lo mucho la “date”.


Julieta B., 25

Después de mucho coqueteo por WhatsApp y de habernos besado en una fiesta, me pidió que saliéramos a comer. Me llevó a una fondita en donde tenías dos opciones de comida. Nos encontramos a su exligue ahí (al parecer era un lugar que frecuentaban) y durante toda la comida platicó con ella.


Adrián, 27

La que nunca pasó porque cuando íbamos a salir nos dimos cuenta que éramos de ciudades distintas

¿Alguna amistad ha cambiado tu vida de alguna forma? ¿De qué manera?

Mariana Castro Salazar, 23

En el 2018 estaba en una situación muy complicada emocionalmente; estaba lidiando con una depresión fuerte y sentía que me quedaba sin muchas opciones. Un día después de clases, me tomé una cantidad exagerada de ansiolíticos y otras substancias combinadas, lo que me hizo sentirme débil, como si estuviera perdiendo lentamente el control de mis cinco sentidos. Sin embargo, antes de desmayarme completamente, recordé mandarle mensaje a mi mejor amiga, Myrel, diciéndole lo que había hecho. En su momento, pensaba que ella era la única en la que podía confiar para decirle lo que estaba pasando. Ella y otra de mis mejores amigas, Laura, pasaron por mí rápidamente y me llevaron al hospital en un camino que no recuerdo muy bien por la condición en la que estaba, pero que ellas seguramente vivieron con miedo y pánico. Desde ese día veo a Myrel y a Laura no sólo como mis mejores amigas, sino como las personas que me salvaron de mí misma y no puedo verlas con otra cosa más que afecto, agradecimiento y amor. Gracias a ellas sigo aquí y no creo que con todos los actos de cariño y afecto podré re-pagárselos. Las amo mucho, amigas. Salvaron mi vida.


Ivan Díaz, 22

Paulina me irradió con su calidez desde el segundo uno que la conocí. Supongo que ahora sólo me es posible agradecerle lo mucho que hemos vivido juntos y recordarle lo mucho que la quiero. Ha sido un gusto aventarnos este trip juntos :).


Jéssica Hdz, 22

Tengo una amiga, se llama Yassi. Nos conocimos en mi primer semestre de la uni y nos hicimos amigas. De esas amigas con las que no tienes fotos juntas, que después de no verse o hablar durante dos meses te hablan a las 3am llorando porque pasó algo triste y con todo el amor que cabe en el pecho de alguien te sientas a escucharlas. Íbamos mucho a Pholicioso a comer. Yassi es de Bolivia y después de dos años de ser amigas nos dimos cuenta que ciertas expresiones que utilizamos tienen significados diferentes en México y en Bolivia, y a veces cada quien entendía algo diferente de la misma conversación. Yassi regresó a Sudamérica y siendo sincera no creo volver a verla otra vez. Pero si me preguntan, ella todavía es de mis mejores amigas. Es del tipo de amistades en donde te sientes querida y libre al mismo tiempo, donde no le debes nada a la otra persona pero aún así estás ahí en las malas por gusto, no por obligación, y donde las buenas se sienten eternas. Muchos de mis mejores recuerdos de la universidad son con Yassi, y no sé si me duele o me alegra decir que pasaré el resto de mi vida buscando más amigxs como ella.


Karla Ortiz, 23

Después de algunos meses sin vernos, me reuní con dos de mis mejores amigas. Estuvimos horas hablando en el mismo lugar donde solíamos hacerlo a inicios de nuestra adolescencia, lo cual me inundó de una inmensa ternura y nostalgia. Esa noche, ya en mi casa, me quedé pensando en el poder transformativo del amor entre amigas. ¿Qué amistad verdadera no me ha cambiado mi vida? Pienso en todas mis amigas que me han acompañado en mis momentos más felices, en los más vulnerables. A pesar del tiempo, la distancia o los periodos donde nos hemos alejado, al reencontrarnos es como si regresáramos a un espacio seguro ––y hasta diría sagrado–– donde el amor y el entendimiento mutuo prevalecen. Nuestras vidas van y han ido cambiando al igual que nosotras. Pero acompañarnos en nuestros crecimientos, especialmente ante vasta incertidumbre, hace que todo valga la pena: sin ellas no sería quien soy.


Julieta B., 25

Cuando recién empezó la pandemia yo tenía problemas familiares, con mi pareja y muchos muchos problemas de autoestima. En un proyecto social me hice muy cercana a un compañero de la universidad con el que en un principio no me llevaba muy bien. Descubrí que teníamos muchas cosas en común, él siempre me escuchaba, me alentaba y estuvo ahí para mí even in my darkest hour. Pienso que él me ayudó a cargar el peso de muchas decisiones que tuve que tomar durante este último año y no hay manera en que pueda retribuirle todo lo que ha hecho por mí.


Adrián, 27

Mi mejor amigo, hemos peleado, llorado juntos, dejado de hablar por meses y volver a hablar como si nada, se arma nuestro plan en segundos.

Otras experiencias

Paola, 23

Un chavo al que le gustaba, una vez me quizo dar de sorpresa un detallito y me acabó comprando un pan de dulce pero como se le antojó en el camino acabo dándole una mordida y así mero me lo entregó.


Stef, 24

Después de no estar en el mismo estado por la pandemia, mi novio hizo que mi amiga me citara para comer por mi cumpleaños. Al llegar mi amiga no estaba pero él sí; me sorprendió por mi cumpleaños y se quedó el fin de Halloween.


Christa Reichenbacher, 23

Estoy en una relación a _muy_ larga distancia (nueve horas de diferencia horaria) con mi novia desde hace un año y siete meses, empezamos a hablar desde el 2017 por una app de mensajes pero fue algo muy on and off hasta el 2020. No nos conocíamos en persona y la verdad no teníamos claro cuando nos podríamos ver, ya que su familia es conservadora en cuestiones del islam, lo cual hace nuestra relación aún más complicada. El semestre pasado me fui de intercambio y por fin nos pudimos conocer y pasar una semana juntas en Londres. Esa semana fue la mejor semana que he tenido en toda mi vida y a pesar de haber sido la despedida más dolorosa que he tenido, sólo me dejó en claro que no hay nadie con quiera estar más que con ella. Que a pesar de estar tan lejos, su sonrisa y su carita hace que valga la pena la espera. Jamás había sentido tanto amor y cariño por alguien y al mismo tiempo recibirlo. Realmente creo que soy la persona más afortunada del mundo por poder coincidir con ella en esta vida, ser su novia y poder enseñarle slang mexicano (que lo sabe aplicar a la perfección😌).


Sebastián, 22

Hace unos semestres conocí a una chica de intercambio francesa. Hicimos click en todos los sentidos y realmente creí que ella era “the one”. Estaba súper emocionado después contarle a mis amigos que había conocido al amor de mi vida. Tras varias/muchas decepciones amorosas, encontré el valor de invitarla a salir. Ella aceptó, pero en plan de amigos porque no le interesaba salir con hombres. Realmente fue el mejor chale de mi vida.


Adrián, 27

El amor que le tengo a mi mascota, siempre que llego a mi casa me recibe igual de contenta y me levanta los ánimos.


Julieta B., 25

Siempre había odiado a Shakespeare. Sus obras de teatro no solo no me decían nada, si no que eran demasiado complicadas, cursis en todo momento e imposibles de leer en el inglés de la época isabelina. Mi hate cambió durante los últimos meses, ya que viví una historia que me hizo sentir como uno de los personajes de Romeo y Julieta. Me enamoré de alguien que pertenece al clan rival familiar. Tanta es la tensión que existe entre nuestras familias, que jamás me había resistido tanto a tener sentimientos por alguien como en esta ocasión. Sin ánimo de enaltecer el amor romántico, lo que puedo decir es que durante los últimos meses he aprendido que el amor, como sentimiento y decisión, puede atravesar las situaciones familiares, cualquier tipo de diferencias y que va ahí a amarrar en donde pueda.

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