Mary Wollstonecraft, la primera feminista inglesa

El 27 de abril de 1759 nació en Spitalfields, Londres, Mary Wollstonecraft, quien creció para convertirse en escritora y defensora de los derechos de las mujeres

Por: Esmeralda Chayrez

Decir que Mary Wollstonecraft vivió una vida escandalosa sería sucumbir ante los ideales patriarcales que nos dicen que una mujer solo puede tener una pareja en la vida, que su sexualidad debe permanecer siempre oculta, avergonzada, y que debe mantenerse callada, aceptando el rol y las condiciones que le “corresponden” por ser mujer. Sin embargo, sí podemos decir que Mary, la aventada y desafiante Mary, vivió una vida que rompió con varios de los límites tradicionales impuestos por la sociedad inglesa del siglo XVIII.

Nacida el 27 de abril de 1759, tuvo una infancia marcada por la conducta violenta de su padre; fue la segunda de siete hermanos, y recibió una educación convencional de acuerdo con la época y su posición social3. Tras trabajar un periodo como dama de compañía en Bath y vivir la muerte de su madre en 1782, Mary se mudó a la casa de su mejor amiga, Fanny Blood, misma que dejó en 1783 para cuidar de su hermana Eliza, quien acababa de tener un bebé. Las razones son todavía un misterio, pero en enero de 1784 Mary escapó llevándose a su hermana y dejando al bebé.

Ese mismo año, Mary y Eliza, junto con Fanny Blood, abrieron una escuela en Newington Green. Posteriormente, pasaron un tiempo en Portugal, pero tras la muerte de Fanny al final de 1785, Mary regresó a Inglaterra, donde encontró su escuela sumergida en problemas económicos, convertida en una fuente de constantes inconvenientes. 

Tras el fracaso de su escuela, Mary Wollstonecraft trabajó como institutriz en Irlanda, experiencia que detestó e inspiró Reflexiones sobre la educación de las hijas (1787). Eventualmente volvió a Inglaterra, donde trabajó como traductora para su editor, Joseph Johnson. Durante este periodo brillaron sus múltiples talentos, pues, además de dedicarse a la traducción, Mary Wollstonecraft demostró ser una gran crítica literaria; redactó reseñas y textos críticos sobre música, poesía, teología, felicidad, educación, viaje y arquitectura, entre otros temas; y recopiló la antología La lectora, o piezas diversas en prosa y verso: seleccionadas de los mejores escritores y dispuestas bajo la dirección adecuada: para el mejoramiento de las mujeres jóvenes (1789). 

Todavía más importante, durante esos años Mary Wollstonecraft se dedicó a escribir obras como Vindicación de los derechos de los hombres (1790), misma que abrió paso a Vindicación de los derechos de las mujeres (1792), obra en la que defendía el que hombres y mujeres recibieran la misma educación, con el mismo nivel de calidad, para lograr una sociedad más justa. A pesar de tocar el tema de la educación y la independencia de la mujer en otras de sus obras, Vindicación de los derechos de las mujeres colocó a Mary Wollstonecraft como la madre del feminismo moderno y la primera feminista inglesa. Tristemente, su trabajo no fue apreciado por sus contemporáneos, ni tampoco por otras mujeres que, como ella, se abrían paso en un mundo patriarcal con sus ideas y su escritura.

En 1792 Mary se fue a Francia, desatando el principio del final de su vida. Ahí conoció a Gilbert Imlay, un comerciante estadounidense de quien se enamoró perdidamente. Pretendieron estar casados para proteger a Mary de la época del Terror, a la que estaban expuestos los británicos. En 1794 nació su primera hija, a la que nombró Fanny en honor a su amiga Fanny Blood. Mary y Gilbert nunca se casaron, y su relación trajo a la escritora un gran sufrimiento, pues era evidente que Gilbert no la amaba y, además, le era infiel. Un año después del nacimiento de su hija, la situación llevó a Mary, quien entonces tenía 36 años, a intentar suicidarse en dos ocasiones durante 1795.

En marzo de 1796 Mary y Gilbert finalmente se separaron. Poco tiempo después, Wollstonecraft se reencontró con un antiguo conocido, William Godwin, con quien se casó en marzo de 1797. El 30 de agosto de ese mismo año nació su segunda hija, Mary Wollstonecraft Godwin, pero la escritora de Vindicación de los derechos de las mujeres murió apenas once días después a la edad de 38 años. La niña creció y, al igual que su madre, se convirtió en escritora. Actualmente la conocemos con su nombre de casada: Mary Shelly, autora de Frankenstein o el moderno Prometeo.

La obra de Mary Wollstonecraft se vio opacada mucho tiempo por su vida “escandalosa”; su reputación se vio aún más mancillada tras su muerte, cuando su esposo publicó la biografía Memorias de la autora de Vindicación de los derechos de las mujeres en 1798, donde hablaba sin tapujos sobre la relación de Mary con Gilbert Imlay. Por esto mismo, durante mucho tiempo, se dejaron de lado sus ideas sobre el rol de la mujer, la educación, la política y la naturaleza, y también se obvió el significativo aporte que hizo al género de viajes y al movimiento del romanticismo. Fue hasta la segunda mitad del siglo XX que la obra de Mary Wollstonecraft fue recuperada de entre las cenizas de su reputación para convertirse, en un primer momento, en uno de los pilares del movimiento feminista y, después, en una infinita fuente de estudio sobre el camino de la humanidad hacia una sociedad justa. 

En el 262 aniversario de su nacimiento, recordamos a Mary Wollstonecraft como la mujer extraordinaria que fue, una viajera en el tiempo que, con sus visitas al pasado, logró sentar las bases para el futuro. Hoy es la excusa perfecta para leerla, reflexionar con ella y trabajar en la construcción de una sociedad que trascienda las barreras del género, la clase social y los intereses políticos.

Referencias

  1. Biography.com Editors (2020) Mary Wollstonecraft Biography. The Biography.com website. Recuperado de https://www.biography.com/scholar/mary-wollstonecraft
  2. The editors of Encyclopedia Britannica (2021) Mary Wollstonecraft. Britannica. Recuperado de https://www.britannica.com/biography/Mary-Wollstonecraft
  3. Tomaselli, S. (2020) Mary Wollstonecraft. The Stanford Encyclopedia of Philosophy. Recuperado de https://plato.stanford.edu/archives/win2020/entries/wollstonecraft

Comparte en:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp