Madres del horror: la desmitificación de la maternidad en el cine

En los últimos años la maternidad ha sido un tema explorado en el género de terror, con un nuevo giro que muestra la fundamental importancia de una maternidad deseada y valorada

Por: María Teresa Alcalá

El largometraje más conocido del emblemático director Alfred Hitchcock, Psycho (1960), sentó diferentes bases en la industria cinematográfica y en la manera de filmar una película. Basada en la novela homónima del autor Robert Bloch, la historia nos presenta a Norman Bates, un tímido joven que se encarga de un motel. Como se revela al final de la cinta y como es bien sabido a este punto, la infancia tormentosa de Bates bajo la difícil compañía y exigencias de su madre resulta en el trastorno de su personalidad, donde el joven está convencido de que su madre sigue viva, siendo en realidad él mismo quien es autor de su muerte y quien la encarna para cometer crímenes. Así, Norman Bates (personificando a su madre) es responsable de distintos asesinatos que por mucho tiempo estuvieron sin resolver. De esta manera, Psycho (1960) es un primer vislumbramiento y ejemplo de cómo la maternidad ha sido retratada en el género de terror, además de los terribles efectos de una crianza abusiva, realizada a base de insultos, violencia y a regañadientes. A esta película, le seguirían otras que también retratarían la maternidad de una manera no convencional.

Rosemary’s Baby

Tan solo ocho años después de que Hitchcock conmocionara a las audiencias y llenara las salas de cine, la adaptación de la novela Rosemary’s Baby (1968) de la autora Ira Levin nuevamente puso sobre la mesa el tema de la maternidad y lo que es vivir un embarazo tormentoso, complicado y a base de engaños. El filme nos presenta a un matrimonio joven, convencionalmente atractivo, tradicional y aparentemente perfecto. 

Recién mudados a un pintoresco apartamento en Nueva York (e ignorando las advertencias de un amigo cercano, el cual les explica la reputación que tiene el edificio debido a antiguos residentes involucrados con la brujería y asesinatos) Guy y Rosemary conocen a sus vecinos de la tercera edad, Minnie y Roman. Al avanzar la trama, el espectador descubre que este matrimonio pertenece a una secta, además de que Guy accede a que Rosemary sea violentada y abusada sexualmente, resultando así en la concepción del hijo de Satanás y en el éxito profesional de Guy, actor previamente frustrado en búsqueda del estrellato. Si bien Rosemary anhelaba ser madre, su deseo de una maternidad sana y libre fue ignorado, debido a que los sueños de fama y éxito de su esposo fueron más importantes que la autonomía y salud de su esposa. Con tratos hostiles y violentos, el embarazo de Rosemary es difícil, pues ella es víctima de abusos y mentiras hasta el final de la historia, donde descubre lo sucedido después de dar a luz a quien pensaba que sería el hijo de Guy, pero es en realidad el de Satanás. De los 137 minutos que dura la cinta, no hay un solo momento donde Rosemary tenga control sobre su cuerpo y decisiones propias, siendo víctima de sus vecinos, su esposo e incluso de personal médico que decide no creer sus miedos y preocupaciones. 

mother!
Estrenada en 2017 y protagonizada por Jennifer Lawrence y Javier Bardem, mother! es otro ejemplo de las repercusiones de un vínculo egoísta, donde las ambiciones masculinas repercuten en la estabilidad de sus compañeras mujeres. Además, la película de Darren Aronofsky es una llena de alegorías que apuntan como temas centrales el abuso que la Madre Tierra experimenta a manos de sus habitantes y el rol de una mujer abnegada, quien funge el papel de cuidadora y responsable de su esposo. La historia comienza con un matrimonio aparentemente normal, donde Jennifer Lawrence es una atenta esposa, quien se responsabilizó de restaurar el hogar de su esposo, el personaje de Bardem, después de que dicho espacio se haya incendiado. Con detalles aún por terminar y mejorar, ambos viven en una espaciosa casa en medio del campo, donde distintos personajes comienzan a llegar y desestabilizar la vida de Lawrence. Los nuevos habitantes del hogar previamente compartido únicamente por el matrimonio comienzan a destruirlo con el paso de los días –representando los maltratos ocasionados al planeta Tierra por parte de los humanos–. Sin embargo, Bardem se niega a echarlos debido a que todos insisten ser admiradores de su trabajo como poeta, dándole más importancia a sus necesidades como creativo que a su esposa. Tras un tormentoso embarazo, la cinta concluye con la destrucción de la casa y del personaje de Lawrence, quien tras intentar salvar a su bebé (sin lograrlo) es víctima de golpes y violencia física. Así, el filme concluye con el reemplazo inmediato de la madre por otra idéntica, quien repetirá el papel de protectora y cuidadora de un esposo únicamente interesado en sí mismo.

Bed Rest

Estrenada en 2022, Bed Rest es la ópera prima de Lori Evans Taylor. El largometraje nos presenta a Julie y Daniel, una pareja próxima a convertirse en padres que acaba de mudarse a una espaciosa casa al noreste de Nueva York. Julie, protagonizada por Melissa Barrera, comienza a tener vívidas alucinaciones y a escuchar ruidos que parecen ser emitidos por bebés. Tras repetidas vivencias como estas y discusiones con Daniel, Julie se tropieza y, tras una breve estancia en el hospital, accede a un reposo en cama de ocho semanas, mismo tiempo restante de su embarazo. Confinada en su habitación, Julie comienza a ser visitada por Andrew, el bebe que perdió muchos años antes, pues este nació muerto. Si bien Bed Rest reutiliza recursos y convenciones sobre-usados en una historia de fantasmas, pone sobre la mesa lo complicado que puede ser un embarazo, sobre todo uno donde quienes te rodean insisten en ignorar tus miedos y preocupaciones, resultando en una falta de empatía sincera hacia la madre, quien sin un acompañamiento genuino, se ve orillada a vivir un embarazo tumultuoso. 

Clock

La ópera prima de Alexis Jacknow, Clock (2023), presenta la historia de Ella, una mujer adulta casada y decidida en no tener hijos. Tras la interminable insistencia de su padre y distintas amistades (representantes de la tangible presión social que experimentan las mujeres que no están interesadas en ser madres) Ella decide someterse a un procedimiento clínico con el objetivo de “activar” su reloj biológico y cambiar su perspectiva sobre la maternidad. Sin embargo, el tratamiento médico resulta en inesperados efectos secundarios, donde la salud mental de Ella se ve afectada, además de su bienestar físico. La maternidad reacia es un tema previamente explorado por Jacknow, pues en 2020 dirigió un cortometraje del mismo nombre (Clock) que cuenta la historia de una mujer de negocios que se encuentra en un sospechoso estacionamiento, perseguida mentalmente por el tic-tac de su reloj biológico. 

Huesera

La maternidad ideal es aquella que se desea, como bien pone sobre la mesa la ópera prima de Michelle Garza Cervera, Huesera. Interpretada por Natalia Solian, el filme nos presenta a Valeria, un personaje que muestra una introspección a la maternidad y al embarazo. Aún en la actualidad, en repetidas ocasiones se espera y asume que todas las mujeres, por el simple hecho de serlo, van a querer ser madres y formar lo que se conoce como una familia tradicional. Tal es el caso de la protagonista, quien deja de lado su identidad e intereses desde temprana edad para seguir al pie de la letra lo que su familia esperaba de ella. Así, su embarazo resulta en uno hostil y complicado, además de ser algo más ligado a un mandato que a un deseo añorado. En consecuencia, Valeria es perseguida y atormentada por el espíritu de la Huesera, quien la vigila y asusta constantemente, impidiéndole dormir y orillándola a tronar violenta y constantemente sus dedos, su cuello y otras partes de su cuerpo, de tal manera que los cambios y dolores físicos que implican crear una nueva vida son enfatizados. 

Evil Dead Rise

El clásico de terror de culto regresa con una nueva adición a la franquicia: Evil Dead Rise (2023), escrita y dirigida por Lee Cronin. Se cuenta la historia de Beth, una técnica de guitarras que, al enterarse de su embarazo, conmocionada y preocupada por su futuro, visita a su hermana Ellie, una tatuadora que tiene tres hijos. Al llegar, Beth se entera de que el esposo de Ellie les abandonó, convirtiéndola en única proveedora y madre soltera.

Como en todas las presentaciones de Evil Dead, ocurren posesiones demoníacas. En esta nueva entrega, primero toman a la matriarca de la familia, Ellie. Ella, poseída, se expresa cruelmente de sus hijos, manifiesta la carga que considera que son, sumándole que declara que Beth nunca será una buena madre, pues es la oveja negra de la familia y constantemente necesita que la rescaten de los problemas que ella misma ocasiona. 

Las presiones familiares y sociales son factores que amplifican la ansiedad de las mujeres que llevan una vida que rompe con los paradigmas establecidos por la sociedad. Para Ellie, Beth es una persona que piensa en sí misma antes que los demás. A pesar de este prejuicio, demostró poder ser capaz de cuidar a su sobrina Kassie, pues hace hasta lo imposible por salvarla de sus familiares que fueron poseídos por entidades demoníacas. 

En conclusión, personajes como los presentados en estas historias no solo enriquecen el género de terror y los thrillers psicológicos, sino que también muestran las partes crudas y difíciles que pueden conllevar el convertirse en mamá. En el contexto actual, la relevancia de estas narrativas permanece y es, sobre todo, latente. 

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