La última moneda colonial

El franco CFA es la moneda que utilizan 14 países de África. Hoy en día, esta funciona como un mecanismo imperialista por parte de Francia sobre la región

Por: Roberto Juárez

Hoy en día todavía se observan los residuos que quedaron de la época colonial. En muchos casos, aún permanecen en funcionamiento distintos mecanismos coloniales que las potencias occidentales han logrado perpetuar, como lo es el franco CFA. Es el nombre de la última moneda colonial, que sigue en circulación en 14 países africanos y que además ha servido a Francia para privilegiar sus intereses económicos en la región de África.

El proyecto de una moneda regional africana surge al concluir la Segunda Guerra Mundial, los países europeos se encontraban ante una crisis económica de escala continental que los llevó a buscar reconfigurar el sistema económico internacional. En 1945, Francia, a través del Ministerio de Finanzas (MF), optó por reformar el sistema monetario de la metrópolis y, por ende, el de las colonias. Con este nuevo sistema monetario Francia retomó el control económico de sus colonias, ya que, al mantener el valor del franco CFA fijado al franco francés, se dotó de beneficios comerciales sobre las exportaciones e importaciones de sus territorios africanos. En términos generales, con la creación del CFA se vio el nacimiento de un mecanismo monetario imperialista, cuyo objetivo era y es mantener un control sobre los recursos, materiales e inmateriales, de los países de la franco zona, con la finalidad de enriquecer su económica y, consecuentemente, generar el bienestar de la población francesa.

El sistema del franco CFA

Durante la década de los 60 se vio el surgimiento de los movimientos nacionalistas que tenían como objetivo declarar la independencia de las naciones africanas. Francia, al percatarse de que sería imposible mantener la Comunidad Francesa, establecida en 1958, decidió aceptar la independencia de sus colonias del occidente y centro de África. No obstante, su independencia sería condicionada bajo los acuerdos de cooperación bilaterales que Francia establecería, o más bien impondría, sobre los nuevos Estados. Esto consistió en una serie de tratados onerosos que posicionaron a Francia en un rol de protector regional, además de dotarlo con beneficios militares, económicos y políticos. En retórica, el gobierno francés, liderado por Charles de Gaulle, vendió su proyecto de descolonización como un ejercicio de liberación y amistad, donde Francia pretendía colocarse como el amigo de los Estados africanos, asegurando su estabilidad y progreso. En realidad, los acuerdos impusieron un sistema neocolonial parasitario, con el que se aseguraba la perpetuidad de la extracción de recursos naturales africanos por parte de Francia. Particularmente, los acuerdos de cooperación económica buscaban retomar los sistemas monetarios que entraron en vigor durante las últimas décadas de la época colonial, estableciendo el régimen monetario del franco CFA. 

Los mecanismos que rige al franco CFA son bastante singulares, prácticamente únicos dentro del sistema monetario internacional. Como menciona el economista senegalés Sylla,  existen cuatro ejes indispensables que definen el funcionamiento del francoafricano: la tasa de cambio fija, la garantía de conversión, el libre movimiento del capital y la centralización de las reservas internacionales africanas. Estos principios son la base de la moneda africana, gobiernan su comportamiento y establecen los límites de la política monetaria dentro de la franco zona.

Aunado a estos mecanismos monetarios, se le suma la gerencia de las instituciones francesas, tales como el Ministerio de Finanzas y el Banco de Francia. Estas instituciones mantienen una gerencia sobre los bancos regionales africanos, mediante un representante francés con derecho de veto en estas instituciones. Esto habilita al gobierno francés a modificar las políticas monetarias africanas para que se alineen a los intereses y estándares franceses. En lo particular, esta alineación ha provocado que, desde las últimas décadas, se haya seguido una política cuyo único objetivo es evitar la inflación. Sin embargo, esta lógica antiinflacionaria sigue la necesidad francesa de evitar la devaluación de la moneda, ya que provocaría que el franco CFA se volviera una moneda de tasa fluctuante y, por ende, perdería una parte de sus beneficios económicos sobre la región.

En esencia, los mecanismos de control y sistemas de operación que rigen el funcionamiento del franco CFA provocan que las naciones francófonas pierdan su autonomía respecto a sus políticas monetarias y de finanzas. A su vez, el franco CFA mantiene vivo al sistema imperialista colonial.

El imperialismo del franco CFA 

Como se ha venido esbozando a lo largo del ensayo, existe una relación imperialista entre Francia y las 14 naciones de la franco zona y, es a través de los mecanismos y dispositivos monetarios, que se institucionalizaron por medio de la formalización del franco CFA, que se abren los canales para asegurar el control regional en materia económica y política, asegurando los privilegios de Francia sobre la región. Así se mantiene un orden Françafrique, donde Francia perpetua el trato colonial sobre estos países. 

De igual modo, mantener una moneda única para 14 naciones cuyas posibilidades económicas son distintas, provoca que los gobiernos sean incapaces de asegurar que el valor de su moneda fluctúe o se fije según sus intereses económicos propios. Por el contrario, son las empresas extranjeras las que más se benefician de la franco zona, en especial las empresas francesas, ya que, al ser corporativos nacionales del país que administra el franco CFA, tienen la ventaja de poder repatriar sus activos financieros a territorio francés, aprovechando que el franco africano está fijado al euro, mientras que esto termina contribuyendo a la fuga de capital. Los motivos detrás de esta desarticulación regional son bastos, incluso van más allá de los términos económicos, pero, entre los principales motivos resalta que, a pesar de que existen particularidades entre las economías africanas, todas coinciden en ser economías enfocadas en materias primas. Por lo tanto, cualquier producto procesado deberá de provenir de las naciones “desarrolladas”.

El franco CFA y el Eco

El contexto social en el que están envueltas las naciones africanas es complejo y multifactorial, al punto en que es ingenuo atribuirle las causas de su situación actual a un solo factor. El rezago económico y la decaída en la calidad de vida de los países africanos no pueden ser atribuidos solamente a la cuestión monetaria; sin embargo, esta juega un rol vital para comprender la raíz de sus problemas. Desde su creación el franco CFA —y el sistema financiero-monetario que permite su funcionamiento— fue diseñado con la finalidad de mantener cierto control colonial sobre el territorio en donde este operara. Sus políticas rígidas e inalterables, además de la influencia institucional francesa, son una muestra de la naturaleza imperialista de dicha moneda. ­

Finalmente, el futuro del franco CFA sigue siendo incierto. Por un lado, se comienza a observar la consolidación de diversos grupos de distintas esferas sociales que se oponen radicalmente a la perpetuación de la moneda colonial. Por el otro, existe una resistencia por parte del gobierno francés y ciertas élites políticas africanas, quienes se aferran a mantener los principios ortodoxos que rigen al franco africano. 

Desde el 2019 se anunció en la Comunidad Económica de Estados de África Occidental el proyecto regional de crear una nueva moneda (Eco) que reemplazara al franco CFA. Sin embargo, el Eco, a pesar de recibir apoyo por las naciones de África Occidental y de no ser obstaculizado por Francia, no logró concluir su cometido, ya que la profunda división de intereses político-económicos que existen entre las naciones de la franco zona imposibilitan la instauración de una nueva moneda postcolonial. Cabe recalcar que la reforma monetaria no contiene ninguna propuesta que altere de forma sustancial los mecanismos coloniales del franco africano. A partir del escenario planteado, se puede concluir que el franco CFA continuará rigiendo las relaciones económicas de los 14 países de la franco zona. De esta manera, se continuarán prolongando las formas Françafrique de las relaciones entre Francia y África.

Bibliografía

Durez, A. (2020). El intervencionismo militar de Francia en África: una europeización limitada (1960-2019). Foro internacional, 60(1), 5-59. Recuperado de https://doi.org/10.24201/fi.v60i1.2569

Falola, T. (2000). Africa Vol. 2: African cultures and societies before 1885 (1st ed.). Durham, NC: Carolina Academic Press.

Pigeaud, F., Sylla, N., & Fazi, T. (2020). Africa’s Last Colonial Currency: The CFA Franc Story. London: Pluto Press. doi:10.2307/j.ctv1g6q8w3

Sylla, N. (2020). Moving forward to African Monetary Integration: Lessons from the CFA Franc. Africa Development / Afrique Et Développement, 45(2), 39-58. Retrieved April 13, 2021, from https://www.jstor.org/stable/26979255

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