La lucha social en Monterrey: El frente popular de Tierra y Libertad

La colonia Tierra y Libertad en Monterrey tiene sus orígenes en la década de los 70 y,  desde entonces, se ha construido sobre los ideales de Zapata

Por: Roberto Juárez López 

Desde la década de los 60, en Monterrey y su área metropolitana se comenzaron a ver los distintos procesos de la urbanización masiva. Como parte de dichos procesos, se comenzó a ver el fenómeno de las invasiones, que, como tal, es un método que tenían las poblaciones marginales —ya sea por razón de raza o estrato económico — de posesionarse de un terreno desocupado y “expropiarlo”. De entre todos los casos, resaltaría el de la colonia Tierra y Libertad.

En marzo de 1973 fueron ocupados de forma masiva una serie de predios cercanos al cerro del Topo Chico. En sí, eran terrenos baldíos y vertederos. Ahí se asentaron decenas de familias, que con los años se convertirían en miles de vecinos, que buscaban dónde construir su patrimonio. Sin embargo, durante los primeros años se mantendría vivo un miedo entre los posesionarios, el temor a que el gobierno les despojara de sus pertenencias y los desalojara de las tierras que recién habían ocupado. 

Como respuesta a dicha incertidumbre, así como a los problemas vinculados a la marginalización (falta de vivienda, servicios, desempleo y demás), los mismos líderes que promovieron la invasión, de los que resalta el maestro Alberto Anaya, buscaron formalizarse en una organización “popular” o “de masas”. Sería hasta 1976 que se constituiría el Frente Popular de Tierra y Libertad (FPTyL), una asociación civil que se define como “autónoma” y para las “masas”. Dando inicio a uno de los principales movimientos populares-urbanos y de tintes socialistas de la ciudad. 

El ideario social y el desarrollo del movimiento

Sería a comienzos de la década de 1990, cuando el FPTyL dio comienzo a sus proyectos comunitarios más importantes. En esta misma fecha la maestra Teresa se unió a la organización como educadora, iniciándose también en el quehacer político y comunitario de la localidad. Narra desde su experiencia cómo en sus orígenes el Frente Popular nació “para ayudar a la gente que no tenía donde vivir, y obtener tierras donde construir su patrimonio: sus casas. Les ayudaron a obtener sus terrenos, y así es como se logró iniciar a crear una comunidad, y a esa comunidad la llamaron Tierra y Libertad”. 

La maestra comparte que dentro del FPTyL se pretende continuar con la lucha de distintos revolucionarios sociales, como los Hermanos Flores Magón, José Martí, y en especial Emiliano Zapata. Este último sería el emblema de su movimiento. “Lo admiraban por la lucha que él emprendió en apoyo al pueblo, para que este obtuviera las tierras de propiedad, y que el gobierno no fuera ya el único dueño de sus tierras para cosechar y vivir”. 

A partir de este marco de ideas, el Frente Popular se mantuvo apegado a una serie de principios que buscaban el beneficio comunitario. Y una vez regularizadas las tierras y asentadas las primeras viviendas (construidas por los mismos vecinos), FPTyL, junto a otras organizaciones laboristas y populares, dieron lugar al Partido del Trabajo (PT).

El ya mencionado «líder» del FPTyL, Alberto Anaya, es también el fundador y actual presidente nacional del PT. Esto provocó que, desde la fundación del PT en 1990, hasta la fecha, el hablar del Frente Popular sea hablar del Partido del Trabajo. 

Hoy en día, caminar por las calles de Tierra y Libertad es encontrarse con muros pintados con los lemas del PT y Zapata, con los afiches políticos del 2017/2021, con los logos del Partido del Trabajo y el símbolo del puño blanco levantado que representa al Frente Popular. «Es como trabajo votar por el PT» menciona la maestra. 

Sin embargo, según comenta la maestra Teresa, sería con el apoyo del PT que el Frente Popular lograría financiar sus proyectos más importantes, los cuales continúan su desarrollo hasta la fecha. 

CENDIs: los derechos infantiles y madres proletarias

A pesar de que ya se había logrado regularizar el derecho a la tierra y vivienda de los vecinos de Tierra y Libertad, dentro de la comunidad se seguía viviendo en estándares muy precarios. Narra la maestra Teresa que se encontraban con “muchos niños con desnutrición, que siempre estaban en la calle y sin atención médica”; y madres proletarias que tenían que seguir trabajando para proveer a sus hijos, pero necesitaban algún espacio seguro donde dejarlos para poder continuar con sus trabajos. 

“La maestra Lupita fue la que empezó a idear construir una guardería pequeña. La construyó en un terreno de Tierra y Libertad, con base en donaciones. De hecho, yo alcance a ir pedir donaciones al mercado de abastos, pedía fruta, verdura, y a las carnicerías para conseguir carne para darle a los alumnos”. En 1990, dentro de un contexto de alta precariedad y marginalidad, la maestra Guadalupe Rodríguez de Anaya dio comienzo al desarrollo de los Centros de Desarrollo Infantil de Tierra y Libertad (CENDI TyL).

Así mismo, agregó que en un comienzo se podría decir que “trabajan a voluntad propia” ya que no tenían un sueldo fijo. Mantuvieron el primer centro abierto a base de  donaciones durante los tres primeros años, hasta que el PT ayudó a la maestra Lupita a negociar con el gobierno federal. “El PT siempre estuvo ligado, era el que nos ayudaba con las gestiones federales, por ellos era que nos llegaban rápido”. A partir de los apoyos federales, se pudo continuar con los CENDIs, logrando regularizar los salarios a personal docente, mejorar la infraestructura y financiar los programas de alimentación. 

De igual forma, el PT ayudó al Frente Popular a vincularse con otras organizaciones extranjeras que mantenían la misma línea ideológica. Sobre esto la maestra Teresa compartió que, como parte de su trabajo como educadora, se le exigió en varias ocasiones tomar capacitaciones en institutos pedagógicos en China y Cuba. 

Últimamente, se comenta que trabajar dentro del FPTyL, hasta cierto grado, implica trabajar para el PT. “Cuando tocaban campañas nos pedían apoyo, después de horario nos íbamos a otros estados a apoyar: repartiendo volantes y ayudando en los eventos. Claro que nos daban un estímulo económico por el trabajo”. 

Finalmente, el Frente Popular también impulsó otros proyectos como la Preparatoria y Universidad Emiliano Zapata, el Hospital Tierra y Libertad y el Mercado Emiliano Zapata. 

Comúnmente, al contar la historia del comunismo y los movimientos sociales en México, se tiende a referir solamente a las distintas agrupaciones del sur del país que se mantenían sobre esta línea ideológica. Sin embargo, distintas organizaciones populares surgieron durante la última parte del siglo XX por los distintos estados del norte, esto como resultado de los aumentos en la industrialización y urbanización que estaban pasando las ciudades de la región. Varios de estos, como el Frente Popular de Tierra y Libertad, buscaban solucionar las problemáticas de la vivienda y predios irregulares de las crecientes ciudades, convirtiéndose en una alternativa a la falta de política pública concreta por parte de los gobiernos estatales y de la federación. 

En la actualidad, el FPTyL cumplió con su objetivo original, aseguró el derecho a la tierra y vivienda de los vecinos, así como el acceso a los servicios básicos de forma gratuita. Sin embargo, no es claro si genuinamente se pueden llamar una comuna auto-gestionada, debido a sus fuertes vinculaciones institucionales con el PT; y las nuevas dificultades que presenta tener que coordinar una comunidad tan grande y no siempre dispuesta a cooperar de la forma en que se requiere. 

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