Inglaterra: Cero a héroe 

Durante los meses de primavera el Reino Unido fue el primer país en el mundo en vacunar a sus ciudadanos. Después de un desolador invierno, la primavera se volvió mucho más prometedora

Por: Rita Gutiérrez González | @AUTHORITARIAN

Puedes leer la primera parte de esta serie aquí: Inglaterra: The biggest loser

Entonces, ¿qué fue lo que permitió que el Reino Unido se reabriera rápidamente? El acaparamiento de vacunas que, por extensión, se refiere al acumulamiento de la riqueza. Es fácil ser mediocre cuando se sabe que siempre puedes pagar tu fianza y en el caso del Reino Unido eso fue justamente lo que sucedió. Pagaron por los derechos a ser de los primeros países en usar la vacuna, una lógica de first come first served. En los primeros meses del año tenía un control casi monopólico en la producción y distribución de las primeras dos vacunas de alta protección, Pfizer y Astra Zeneca. En múltiples ocasiones durante las etapas iniciales de vacunación se rehusaron a donar o compartir las vacunas con países de menor poder adquisitivo. 

A esto se le debe agregar que el personal del National Health Service (NHS) hizo una excelente organización en cuanto a las campañas de vacunación, en ocasiones aplicando una dosis de la vacuna al 2% de la población en un solo día, además de proveer pruebas rápidas y PCRs de manera gratuita. Un tanto irónico tomando en cuenta los recortes a presupuesto que el gobierno hizo tan solo un año antes a esa institución. Fueron estas campañas de vacunación lo que permitieron que para primavera el panorama cambiara en Inglaterra de maneras que eran tangibles. No se levantaron las medidas sanitarias por completo pero, junto a la mejora del clima, grupos de mayores tamaños podían socializar al aire libre sin tener que vivir en el mismo hogar/departamento, además de que ciertos negocios podían reabrir de manera parcial. Incluso se podía viajar dentro de Inglaterra sin necesidad de un justificante. Se podía ver más vida dentro del país y ya no se tenía la sensación de estar atascados en un solo lugar en cuanto a tiempo y espacio. Se añadía que los casos y muertes en el país iban bajando de manera drástica día con día, mientras que en otros como la India, seguían sufriendo terriblemente. 

Pude viajar dentro de Inglaterra; y en todos lados se hablaba con un poco más de optimismo. De cierta manera se tenía razón, el 22 de febrero del 2021 se anunció cómo se irían levantando de manera definitiva e irrevocable las medidas sanitarias. Se contaba con esperanzas de terminar la cuarentena en su totalidad para el 21 de junio. Ahora la gente ya podía hablar de un antes y un después real. Fue a finales de abril cuando se podía estar en pubs y restaurantes afuera, siempre y cuando se usara la aplicación de Track and Trace, así que me tomó poco más de tres meses poder entrar a un pub en Inglaterra. Desde adentro era extraño ver como alrededor del Reino Unido para muchos las condiciones no mejoraban,  o incluso iban a peor; las vacunas de mayor eficiencia se sentían como un aislante. A estas alturas el gobierno deliberaba si hacer donaciones o no. 

Mientras escuchaba de amigos y familiares en México y Estados Unidos sobre cómo los casos nuevos de Covid-19 incrementaban a una velocidad preocupante, yo podía apreciar la manera en que poco a poco la vida social regresaba. Podía visitar pubs en el centro de Colchester, caminar por las veredas que llevaban al río sin tanta preocupación sobre el máximo de personas permitidas al aire libre. Mis amigos y yo podíamos juntarnos en espacios abiertos sin tener que vivir en el mismo edificio. El día en que acabó el término de primavera también fue el primer día en el que se estuvo a 20 grados, aunque fuera por unas horas. El lago de la universidad estaba casi intransitable debido a la cantidad de personas que se encontraban disfrutando de las primeras horas de sol en meses. Era imposible no emocionarse al ver los cambios materializarse de tal forma. 

En la gran mayoría de los aspectos el Reino Unido no es diferente a cualquier otro territorio, la única diferencia relevante fue el control casi monopólico sobre la producción y distribución de las vacunas que cuentan hasta la fecha con el mayor grado de protección (AstraZeneca y Pfizer). A su vez esto permitió una reapertura mucho más temprana que ayudó a la reactivación económica que ahora les mantiene un poco a flote. Su plan no fue perfecto, sus ciudadanos no seguían ningún tipo de imperativo moral que les hiciera seguir al pie de la letra cada una de las restricciones, simplemente su gobierno pudo comprar las vacunas mucho antes que otros. Este tipo de circunstancias son importantes para no ponernos a hacer calificativos morales carentes de contexto a la hora de comparar el manejo de la pandemia por parte de otros gobiernos.

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