Feminismo Decolonial: Parte 2

El feminismo decolonial es extenso y complejo. En esta segunda parte te explicamos en qué consiste y por qué es tan relevante

Revisa aquí la parte 1.

Por: Karla Ortíz

Colonialidad del género

María Lugones, filósofa e investigadora argentina, fue la primera persona en proponer el concepto de feminismo decolonial. “El término «mujer» en sí, sin especificación de la fusión (entre género y raza) no tiene sentido o tiene un sentido racista, elabora Lugones, ya que la lógica categorial históricamente ha seleccionado solamente el grupo dominante, las mujeres burguesas blancas heterosexuales y por lo tanto ha escondido la brutalización, el abuso, la deshumanización que la colonialidad del género implica”. Asimismo, Lugones critica la suposición de Quijano del sexo como un término intercambiable con el género y argumenta que el sistema moderno que él plantea fundamenta al género a un binarismo y a las características asignadas a este.  

Como respuesta, Lugones propone lo que ella denomina como el “sistema moderno colonial de género”, en donde surgen varias características visibles de la organización social en términos de este mismo. La primera de ellas es el dimorfismo biológico, el cual se refiere a las características externas observables que habilitan la dicotomía hombre-mujer. En segundo lugar, se encuentra el heterosexualismo, siendo este concepto semejante a lo que mayormente se conoce como heteronormatividad; es decir, el régimen sociocultural y político que supone que la sexualidad “base” o “normal” es la heterosexualidad. Finalmente, en este sistema moderno colonial del género existe el patriarcado, el cual distribuye de forma jerarquizada el poder -la toma de decisiones y de espacios públicos- entre los sujetos modernos: hombres blancos, heterosexuales y cisgénero. 

Feminismo decolonial

Ochy Curiel, activista, teórica y militante del feminismo latinoamericano y caribeño, es una de las voces más fuertes en los estudios feministas decoloniales. Ella argumenta que desde que se empezó a consolidar el feminismo, las mujeres racializadas, pese haber aportado significativamente la ampliación de esta perspectiva teórica, política y social, han sido las más subalternizadas. Esto, establece Curiel, no solo sucede en las sociedades y en las ciencias sociales, sino también en el movimiento feminista debido al carácter universalista y sesgo racista que se ha encontrado en este mismo. 

De hecho, conceptualizar la historia del feminismo a partir de las célebres “olas” no solo reduce su genealogía a un único concepto, sino que excluye a aquellas mujeres que no encajaban con el ideal de mujer. Por ello, el feminismo decolonial propone que las recuperaciones y relecturas históricas deben de ver todas las luchas de las mujeres a lo largo de los años y sin tomar de base la europea o la estadounidense. Desde la exclusión de la visibilidad en la historia y la academia hasta la inferiorización social, política y económica de mujeres racializadas, gran parte de la teorización feminista popular ha sido racista.

Tomando en cuenta lo anterior, el feminismo decolonial resulta ser una propuesta para construir, desde la alteridad, posibilidades de reivindicaciones más justas sobre historias, cuerpos, territorios e identidades. Yuderkys Espinosa, filósofa e investigadora feminista antirracista y decolonial, concibe a esta rama del feminismo como una crítica a las epistemologías feministas más discutidas y sus interpretaciones que explican el porqué de la opresión basada en el sistema de género. De esta manera, se recuperan las críticas realizadas por el pensamiento feminista popular, partiendo por reconocer que dichos pensamientos y teorías han sido producidos por un grupo específico de mujeres, aquellas que han gozado del privilegio epistémico gracias a sus orígenes de clase y raza.

En suma, el feminismo decolonial elabora una genealogía del pensamiento producido desde la periferia de la hegemonía política, social y económica por feministas, mujeres y gente racializada; toma en cuenta los conocimientos generados por activistas comprometidxs con desarticular y acabar los modelos de opresión múltiple a partir de una visión no eurocéntrica.

Influencias de otros feminismos

Finalmente, el feminismo decolonial reconoce la influencia que ha tenido de otras ramas del feminismo en distintas partes del mundo y se toman distintas propuestas a partir de ellas. Una de estas influencias es el feminismo negro en Estados Unidos, el cual empezó a tener su auge en la década de los 70’s. Durante este tiempo, dentro del feminismo hegemónico había críticas, tales como las de Betty Friedman, en donde se exponía y acusaba al sometimiento de la mujer en el espacio privado mientras el hombre trabajaba. Sin embargo, las feministas negras de esta época respondieron a que ellas no encajaban en el perfil de este escenario de mujeres: no eran blancas de clase media ni se dedicaban solas al cuidado de la casa, en vigilia de las peticiones e intereses del esposo. 

De esta manera, se encuentra un punto común con el feminismo decolonial en torno a la crítica hacia el feminismo hegemónico, el cual por años ha legitimado la violencia al ignorar la lucha de las otras mujeres que no entran en su imaginario de mujer. Ambas corrientes reconocen el entrelazamiento de opresiones de raza, clase, sexo, género y orientación sexual al igual que la denuncia hacia la lógica de poder entre las mujeres privilegiadas y las que no son. En suma, las mujeres racializadas de América Latina y el Caribe se incluyen en los postulados del black feminism de criticar al interior del feminismo hegemónico en su universalidad sobre la opresión de las mujeres.

Asimismo y con igual importancia, se reconocen los aportes de mujeres y feministas indígenas en Abya Yala. Dentro de estas luchas, al igual que en el feminismo afroestadounidense, se cuestiona la postura política del separatismo. Lo anterior se debe a dos razones principalmente: la primera de ellas es debido a las múltiples militancias que tienen las mujeres pobres y/o racializadas y la segunda es porque el separatismo solo reconoce el origen sexual de la opresión de las mujeres sin considerar factores como clase y raza. Así, en ramas más populares se critica meramente la socialización masculina pero no se habla de la socialización blanca o la de clases sociales acomodadas, las cuales resultan en posturas y discursos violentos como el racismo y el clasismo. Al reconocer que estas últimas dos opresiones están sumamente entrelazadas con el patriarcado, el feminismo decolonial invita a cuestionar las razones detrás de dicha postura.

Más allá de la interseccionalidad

María Lugones, dentro de su ensayo Colonialidad y género, retoma el concepto de interseccionalidad y busca ver más allá de este. Esto es debido a que dicha herramienta opera dentro de las mismas categorías del sistema moderno, lo cual se ha explicado como una lógica de separación categorial. En otras palabras, el análisis del cruce de opresiones dentro de la interseccionalidad se puede visualizar como un sinfín de líneas que cruzan entre sí, siendo estas fáciles de distinguir entre ellas. Ahora bien, Lugones propone analizar dichos factores como si fueran tejidos de urdimbres: estos se refieren a ver las distintas maneras de opresión como un entrelazado, más que un entrecruce. En palabras de la investigadora, “la dificultad reside en que casi todos los términos presuponen la separación cuando lo que se está tratando de expresar es precisamente la inseparabilidad, la fusión… el interconectar o entrecruzar a veces oculta dicha inseparabilidad. Términos como “urdimbre” y “entretrama” me gustan porque expresan la inseparabilidad de una manera interesante: al mirar el tejido la individualidad de las tramas se vuelve difusa en el dibujo o en la tela”.

Lecturas de feminismo decolonial

1) Género y decolonialidad de María Lugones, Isabel Jiménez-Lucena, Walter Mignolo y Madina Tlostanova

2) Colonialidad y género de María Lugones

3) Tejiendo de otro modo: feminismo, epistemologías y apuestas descoloniales en Abya Yala de Yuderkys Espinosa, Diana Gómez, y Karina Ochoa

4) La crítica de la colonialidad en ocho ensayos de Rita Segato 

5) Género, raza y sexualidad. Debates contemporáneos de Ochy Curiel

Lectura con temática colonial y feminista a partir de voces racializadas

1) La invención de las mujeres: una perspectiva africana sobre los discursos occidentales del género de Oyèrónkẹ́ Oyěwùmi

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