Feminismo Decolonial: Parte 1

El feminismo decolonial es extenso y complejo. Entonces, en esta primera parte te explicamos a qué nos referimos cuando hablamos de decolonialidad

Por: Karla Ortíz

Decolonialidad

Para hablar sobre el feminismo decolonial, es importante contextualizar a qué se refiere la decolonialidad: más que una teoría, la decolonialidad es una propuesta epistemológica que busca ser una práctica de todos los días. El paradigma colonial generó un sistema de negación de lxs “otrxs” contrapuestos con su “nosotrxs”: el sujeto hegemónico, el cual en principio resultó ser hombre, blanco, heterosexual y burgués. Como consecuencia, dicho modelo marginó y posteriormente negó cualquier tipo de persona -y con ello cualquier tipo de conocimiento- que no encajara con estos ideales. Dado lo anterior, la decolonialidad resulta en una confrontación al sistema dominante y como respuesta, afirma aquello que “desoculta” los cuerpos y territorios negados. 

Para adentrarse a dicho tema, resulta de suma importancia reconocer qué es la colonialidad y qué es el colonialismo. La colonialidad hace referencia a los procesos y aparatos de dominios políticos y militares para garantizar explotación del trabajo y acumulación del capital para beneficiar al colonizador. Lo anterior resulta en un determinado periodo histórico en donde se instalan instituciones políticas para mantener dicha dominación. En consecuencia, el colonialismo es el legado de la colonialidad. Se le conoce como el patrón de poder que funciona a través de la naturalización de jerarquías territoriales, raciales, culturales y epistémicas; si bien después de las independencias de las ex-colonias europeas se pudiera pensar que la era colonial ha finalizado, ambos conceptos -la colonialidad y el colonialismo- se constituyen mutuamente y la colonialidad no se agota con el colonialismo. 

Diferencia entre la teoría poscolonial y decolonial


La diferencia fundamental entre estas dos teorías es su origen y su visión a partir de ella. La teoría poscolonial nace en India como consecuencia de su independencia contemporánea en 1947. El colonialismo se empieza a analizar a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando dicho país estaba bajo el dominio imperial británico. Asimismo, los estudios poscoloniales tienen una notable influencia del posestructuralismo europeo, en donde se destacan autores como Michel Foucault, Jacques Derrida y Jacques Lacan, cuyas ideas fueron importantes para lxs intelectuales de las ex colonias inglesas de Asia y África, inspirando las teorizaciones poscoloniales. En cambio, la teoría decolonial parte de una re-lectura de la historia en América Latina y el Caribe a partir de 1492, el año en el cual arribó la expedición española a la región. Con esto se deja en claro que, la teoría decolonial es distinta a la poscolonial.Pese a sus diferencias, el feminismo decolonial toma como una de sus fuentes las teorías poscoloniales. Entre sus influencias, se toma -a partir de sus experiencias- la propuesta crítica entorno al eurocentrismo epistemológico. Asimismo, se estudia la herencia colonial como un elemento inseparable de la formación del moderno sistema mundial capitalista; lo cual el el sociólogo y teórico Aníbal Quijano llamó como “el patrón mundial de poder capitalista”. En otras palabras, la modernidad occidental se traduce como producto del capitalismo que se instaló en el sistema internacional, siendo América Latina y el Caribe los sujetos de estudio específicamente. Considerando que el colonialismo fue lo central para producir la modernidad occidental, a partir de ahí se desarrolla el concepto de colonialidad.

Lee la parte 2 aquí.

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