Euphoria: adicciones, glitter y malas representaciones

La aclamada serie de televisión escrita por Sam Levinson y estrenada en 2019, Euphoria, retrata temas y situaciones con las que no toda la juventud podría identificarse
Imagen de: HBO Max

Por: María Teresa Alcalá

Con Zendaya, Hunter Schafer, Alexa Demie y Jacob Elordie como el reparto principal, la serie de HBO, Euphoria, no tardó en cautivar a la mayoría de la audiencia, crear tendencias y además, en también generar diálogos y discusiones en redes sociales.

Entre los temas que destacan de la serie de televisión se encuentran el uso de drogas en adolescentes, la sexualidad, el amor, la amistad, las adicciones, la homosexualidad y la vida al ser transgénero.

Aunque muchos de estos temas son bien conocidos en la pantalla grande y chica, Euphoria destaca por su personaje de una mujer transgénero, Jules, interpretada por la actriz trans Hunter Schafer.

De esta forma, una narrativa donde una mujer trans tiene un rol protagónico es un acierto para la historia escrita por Sam Levinson. Pues, las mujeres transgénero son un grupo difícilmente representado en la industria del entretenimiento.

Por otro lado, el maquillaje y vestuario son otros elementos que hacen de la producción de Euphoria una difícil de olvidar. Los sofisticados atuendos usados por las actrices Alexa Demie, quien interpreta a Maddy, por Barbie Ferreira, quien interpreta a Kat, y Hunter Schafer son elementos que capturan a la audiencia, sobre todo a aquel público amante de la moda y tendencias. 

El osado maquillaje portado por estos mismos personajes, es otra característica emblemática de la serie de televisión, pues es innegable reconocer que tras el estreno de Euphoria, las tendencias de maquillaje del 2019 y parte del 2020 se inspiraron en los looks vistos en este producto audiovisual, los cuales están cargados de glitter.

Pero, ¿qué hay acerca de las escenas innecesariamente gráficas y explícitas? ¿Son realmente cruciales al momento de contar una historia como la vista en Euphoria? Me atrevería a decir que no. Además, Euphoria pareciera caer en la romantización de relaciones abusivas y las adicciones en la juventud. 

Sugerir es más fuerte y poderoso que mostrar

Las escenas excesivamente explícitas y el contenido profundamente gráfico presentado en tan solo los primeros dos episodios de la primera temporada de Euphoria, (capítulos que sirven para establecer el tono explícito y humor crudo que prevalece a lo largo de toda la temporada), son muestras de contenido que más que servir para el avance del hilo narrativo, podrían perturbar a más de un espectador. 

El hecho de que actores que hace mucho tiempo dejaron de ser adolescentes, estén retratando y dando vida a personajes adolescentes, los cuales son mostrados en dinámicas abusivas, violentas y gráficas, me orilla a cuestionarme si esto se hizo por las razones correctas.

Similarmente que en la serie original de Netflix, 13 Reasons Why, las escenas tan explícitas en series que serán consumidas en su gran mayoría por adolescentes, resultan preocupantes.

Además a esto queda por sumarle la hipersexualización del cuerpo de la mujer presentada en este contenido audiovisual. Pues sí, los atuendos utilizados por las protagonistas marcaron tendencias en 2019 y 2020, pero ¿es la misma ropa que una estudiante de preparatoria portaría al asistir a clases? Tomando en cuenta los estrictos códigos de vestimenta de las instituciones educativas tanto públicas como privadas de Estados Unidos y México, nuevamente, me atrevería a decir que no.

Por otro lado, la violenta dinámica vista entre Nate, personaje interpretado por Jacob Elordi y su novia Maddy Perez, interpretada por Alexa Demie, es otro elemento preocupante. 

Los escritores de Euphoria, en un supuesto intento de visibilizar y representar las relaciones abusivas para así crear consciencia de estas realidades, lograron glamorizar gran parte de ellas.

Solo basta un simple vistazo con lentes analíticos sobre los personajes de Maddy y Nate para darse cuenta del tono romantizado alrededor de la violencia ejercida por el joven a su novia. 

Además, el personaje de Nate sufre ligeras repercusiones mientras continúa ejerciendo violencia y al mismo tiempo, es idolatrado por múltiples personajes (tanto masculinos como femeninos), lo cual es un mero retrato de la realidad. Pues, actualmente, los hombres ejercen cualquier nivel de violencia hacia las mujeres y no ocurre absolutamente nada. 

¿Cuál es el problema de todo esto?

El hecho es que, si las historias que consumimos no comienzan a cambiar, la realidad fuera de la pantalla tiene poca probabilidad de cambio.

En cuanto a los aciertos encontrados en Euphoria, inspirada en la miniserie homónima israelí de Ron Leshem, se destaca el uso de cámara, con transiciones artísticas que enganchan a la audiencia, además de una paleta de colores inspiradora. 

El soundtrack también es un gran acierto. Pues, con artistas como Labrinth trabajando en la banda sonora original de esta narrativa, y con la aparición de una canción de la artista española Rosalía, la música que también le da vida a Euphoria es difícil de olvidar.

Sin duda, incluso el amor visto entre Rue y Jules es un acierto. La inocencia de un amor que no se sabe si es correspondido, el amor que nace a partir de una amistad y lo frágiles pero soñadoras que pueden llegar a ser las relaciones románticas en la preparatoria son otro logro visto en la dinámica de ambas mujeres.  

Sin embargo, la sexualización de ciertos personajes femeninos, la indebida romantización de abusos, excesos y dinámicas violentas, además de escenas innecesariamente explícitas, son desaciertos imposibles de ignorar. 

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