El INAI habilita que los agresores continúen violentando

Tras ser destituido del Tecnológico de Monterrey por acoso, un profesor solicita al INAI información personal de las alumnas que lo denunciaron en 2017

Imagen de: Crisanta Espinosa, Cuartoscuro

Por: Rita Gutiérrez, María Teresa Alcalá y Paulina Sánchez  

El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), es un organismo constitucional autónomo que tiene como objetivo garantizar el acceso a la información pública y la protección de datos personales. 

Una reciente solicitud de un agresor ha puesto en evidencia que el INAI debe replantearse sus procesos de acceso y protección respecto a la información y los datos personales. 

En mayo del 2019, el INAI solicitó a la colectiva universitaria Acoso en la U, revelar toda la información referente a las denuncias hechas por alumnas que señalaron públicamente en 2017 a un profesor del Tec de Monterrey acusado por hostigamiento sexual. Ante la negativa de la colectiva, el INAI determinó iniciar un procedimiento de imposición de sanciones contra ellas. 

La batalla legal entre Acoso en la U y el INAI continúa vigente. Priscila Palomares, representante legal de Acoso en la U, explica que “el INAI nunca debió haber aceptado esta solicitud, porque cuando tú actúas con perspectiva de género, reconoces que tienen antecedentes de violencia con nuestra colectiva y que por ende esto puede ser un acoso perpetuado, y ahí es el problema del INAI”. 

El hecho de que un antiguo profesor de universidad con múltiples señalamientos y acusaciones por abuso sexual pueda acudir a un instituto que tiene como uno de sus objetivos la protección de datos personales, demuestra que el INAI es cómplice de una problemática estructural caracterizada por una exhaustiva violencia de género.

Las mujeres que han sido violentadas merecen compartir su vivencia, sin que se les revictimice, garantizando que la forma en que decidan compartir lo sucedido sea respetada. De esta manera, se visibiliza la violencia ejercida por agresores, que, en la mayoría de los casos, suelen ser cercanos a la víctima.   

La solicitud realizada por el académico supone un acoso continuado contra las alumnas que lo denunciaron en 2017.

El hecho de que el INAI pida alguna solicitud de información a favor de un agresor por un señalamiento público implica que se limita el acceso a la justicia. La denuncia pública se convirtió en un espacio de exigencia; y también los tendederos con experiencias y nombres de victimarios son señalamientos sociales que además sirven como medida de precaución. Pues, tal y como explica Palomares, “en México hemos tenido un resultado favorable a este tipo de cosas para instaurar mecanismos que después permitan que las mujeres accedan a la justicia”. La existencia de huecos legales, como el visto en el INAI, impiden el acceso a la justicia y vulneran a las víctimas en su proceso de denunciar. 

Tras casi 4 años de que el profesor fuera señalado como acosador sexual, su solicitud habilitada por el INAI resulta en una persistencia de la violencia hacia las mujeres.  

La erradicación del silencio

Lo que empezó como un blog de denuncias en aquel 2017, resultó ser el precedente para un cambio institucional. Universidades, tanto públicas como privadas, incorporaron protocolos de denuncia de violencia sexual y acompañamiento para víctimas. “Algo muy positivo es que ya lo reconocemos como un problema y ya estamos accionando. […] eso nos va ayudar a fortalecer y a generar una red donde un futuro, espero no muy lejano, esto no sea una realidad”, comenta Priscila.

Aunque el proceso de denuncia no es un camino fácil, asociaciones como Acoso en la U y colectivas feministas, son un recordatorio de que quien haya sufrido violencia sexual o cualquier clase de violencia de género, no está sola. 

Pues, tal y como expresa Prisicila Palomeres, “mi parte favorita de las marchas es cuando todas gritamos ‘no estás sola’. Y es una parte donde yo lloro, porque es algo muy triste pero también es algo muy fuerte, ¿no? De sentirte acompañada, entonces es ese sentimiento de que.. no estás sola. Aunque a veces sientes que sí, y lloras porque te sientes sola, pero no, no estás [sola], aquí estamos todas”. 

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