De Vietnam con amor

Aunque Pholicioso parezca estar escondido del área universitaria alrededor del campus, no deja de ser un lugar que hay que ir a visitar por su sabor, su magia y el amor con el que llevan la comida a la mesa

Por: Paulina Sánchez | @_paulinna19

Bogotá #9, Col. Alta Vista, Monterrey, N.L. Seguí esa dirección para llegar a Pholicioso, un restaurante de comida vietnamita alrededor del campus Monterrey. Una amiga recomendó conocerlo y decidí visitarlo. El restaurante parece un lugar secreto entre las calles que rodean el campus, pero después de buscarlo en «Google Maps» y caminar un par de cuadras alrededor del Tec, llegué al lugar. 

El restaurante resalta de la calle asfaltada y de las casas alrededor. Se distingue por las letras grandes y plateadas en las que se lee “Pholicioso” Auténtica comida vietnamita. La pared está cubierta por tablas de madera, el techo tiene una lámina y en la fachada hay una pequeña jardinera con pasto y plantas que crecen pegadas a la pared.Antes de entrar se advierte que la homofobia es una enfermedad social. Hay una pegatina de la bandera LGBT y un letrero en el que, explícitamente, se afirma que en el lugar no se discrimina. Antes de entrar a Pholicioso, las personas se dan cuenta que: si pertenecen a la comunidad LGBT están en un espacio seguro y, si no son parte de la comunidad, también están bien. En Pholicioso todos son bienvenidos y todos son amigos, la filosofía del lugar es “carpe diem”. La regla es comer rico y aceptar el amor en todas sus formas, porque amor es amor.

La palabra Pholicioso es la conjunción entre “pho”, el nombre de la sopa tradicional vietnamita y “delicioso”. Pholicioso es un espacio donde el amor y la comida se reúnen en la mejor combinación. Desde su historia y origen, Pholicioso ha utilizado estos dos ingredientes con éxito.

Michael y Gibrán son esposos y dueños de Pholicioso. Se conocieron en Canadá mientras Gibrán estudiaba un programa de atención al cliente. En ese tiempo conoció a Michael, un chef vietnamita-canadiense apasionado por la comida. El amor los unió y la comida también. Decidieron venir a México y empezar su propio negocio de comida vietnamita, específicamente en Monterrey. Así nació Pholicioso en 2018.

Michel se dio cuenta de que en Monterrey faltaba un lugar como Pholicioso; y después de pensarlo, le sugirió a Gibrán la idea “¿te gustaría irte a México?” le dijo Michael. Gibrán aceptó y vinieron desde Canadá para empezar su proyecto culinario. “Yo acepté y le dije, ‘sí, sí jalo, ¿por qué no? Hay que darle el chance y si pega pues qué bueno’; y sí, gracias a dios […]. Ha estado tricky pero sí se pudo”, narra Gibrán. 

Entre ambos atienden, administran y preparan la comida del lugar. Pholicioso es su trabajo de tiempo completo. La especialidad del restaurante es la comida vietnamita auténtica. Michael y Gibrán no hacen fusiones ni mezclas, preparan comida vietnamita tradicional, explican que su comida es “comida 100% vietnamita, es auténtica, no nos gustan ni las mezclas ni las fusiones, se mantiene original, los rollos como son, la torta como es”.

Sopa Pho
Imagen: Cortesía Pholicioso

Pholicioso es un restaurante para salir de lo tradicional, tanto en la comida que sirven como en la filosofía del lugar. Monterrey se caracteriza por ser una ciudad conservadora y eso se refleja también en la comida, “la gente no sale de lo mismo, los burritos, los tacos, la carne asada y las hamburguesas. No se atreven a probar algo nuevo a menos que alguien les diga ‘fui a este sitio y la comida está muy buena”’, menciona Gibrán.

El menú de Pholicioso se distingue por el toque mágico de las especias que utilizan; el jengibre, ajo, cebollín, canela y clavo le dan el sabor único y especial a los platillos; pues estas especias son las que más se usan para los guisos en Asia, específicamente en el sureste asiático. Con esa magia y chispa se logran platillos como Pollo Vietnamita al lemongrass, rollos de ensalada, rollos primavera, res y arroz, torta de res, puerco con arroz y su deliciosa sopa “Pho”, una sopa de fideos con carne Vietnamita. 

La mayoría de las personas que van a comer a Pholicioso son coreanas. Los clientes coreanos representan el 70% de las ventas totales del lugar. Desde que comenzó la pandemia, Michael y Gibrán han tenido dificultades para sobrellevar la falta de ventas, pero los clientes coreanos nunca dejaron de ir a visitarlos. Gibrán y Michael están agradecidos con ellos y han optado por agradecerles con letreros escritos en coreano pegados en el comedor. 

Sobre la comunidad coreana, Gibrán explica que entre ellos “se pasan fotos, se dicen ‘mira, aquí ve’ y es así como lo hacen ellos y es por eso que les agarramos un cariño inmenso, porque nos publican en todos lados, nos dejan sus ratings super padres así en coreano, y me quedó como ‘¿qué dirá?’ pero lo copio, lo pego, lo pongo en translate y me quedo como ‘ay, qué bonito lo que escribió’ pero cualquier otra gente que lo vea se va quedar como ‘¿qué dice?’ pero pues ellos saben”.

Así mismo, Pholicioso contribuye al activismo LGBT, Gibrán explica que han querido participar en las marchas del orgullo, pero no han podido  asistir a ningún evento con su carro alegórico del restaurante a causa de la pandemia. Sin embargo, bajo su filosofía de carpe diem y su inquietud por lograr un lugar incluyente con cualquier tipo de amor, han invitado a personas que han sido excluidas de otros restaurantes. 

“He escuchado que una pareja gay fue corrida en unos tacos, allá por Mitras, por Cumbres. También una vez en San Pedro que también pasó lo mismo […] [E]sas dos veces que sucedió eso yo publiqué, me contacté con la pareja y los invité que si querían comer que pues el restaurante invitaba y la casa invitaba, y pues sí, estuvo bien, me pronuncié cuando pasó eso y pues ahí ando, de hecho cuando veo que algo así, alguna injusticia o lo que sea, ahí pasa con alguien, quien sea, ahí andamos nosotros. Pholicioso ahí está también en marchas y lo que sea”, platica Gibrán. 

Aunque Pholicioso parezca estar escondido del área universitaria alrededor del campus, no deja de ser un lugar que hay que ir a visitar por su sabor, su magia y el amor con el que llevan la comida a la mesa. 

Comparte en:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp