Conoce a Los Ojos de Medusa, una colectiva feminista

Conoce a la colectiva feminista que acompaña a las sobrevivientes de violencia de género en el Tec, campus Monterrey y denuncia la violencia machista de la institución

Por: María Teresa Alcalá

Con menos de un año de actividad, Los Ojos de Medusa, colectiva feminista creada por Samara Villalón y Giovanna Villalobos, ha logrado que el Protocolo de Atención de Violencia de Género del Tec de Monterrey incorpore algunas de sus propuestas. Entre estas destaca el permitir un acompañamiento a personas que denuncien alguna experiencia de violencia por medio de este protocolo.

Al preguntarle sobre la fecha exacta de fundación, la estudiante de biomedicina Samara Villalón admite no contar un día exacto, pues la colectiva Los Ojos de Medusa no nació como un proyecto pensado y fríamente calculado.

No empezamos como una colectiva, empezamos como un grupo de mujeres que tenían una meta en específico y después de eso, seguimos”.

Tras realizar una encuesta para conocer el nivel de violencia de género que se vive en las aulas del Tecnológico de Monterrey, Villalobos y Villalón se acercaron con los directivos de dicha universidad y comenzaron a trabajar por una vida universitaria libre de violencia.

Queríamos de ahí [la encuesta] sacar peticiones concretas para pasar a las autoridades. Después de que vimos el estado de violencia de género, no pudimos dejar de trabajar”.

Una colectiva feminista en un entorno institucional

Entre los retos a los cuales Los Ojos de Medusa se ha enfrentado como colectiva universitaria, destaca la falta de transparencia por parte de la universidad, así como la falta de respuesta, de comunicación e información en ciertas ocasiones. 

“Puedes tener reuniones con las autoridades y puedes llegar a acuerdos y ser bien recibida y que de todas maneras no pase nada”.

Además, Samara Villalón admite que al ser autogestivas, el abrir el camino para Los Ojos de Medusa también ha resultado retador, sin embargo, el no estar vinculadas con la universidad como grupo estudiantil es uno de los factores característicos de esta colectiva feminista. 

Justo la razón por la que decidimos ser una colectiva es porque ya hemos estado en el lado institucional antes y ya sabemos más o menos cómo funciona”.

El dar acompañamiento a quienes decidan denunciar por medio del protocolo del campus Monterrey, es uno de los objetivos principales de Los Ojos de Medusa, acción que hoy en día realizan. 

Las integrantes de la colectiva dedican gran parte de su tiempo a la autoenseñanza y, además, imparten talleres y pláticas sobre diferentes temas, como los machismos cotidianos y el mito sobre las diferencias neurofisiológicas de hombres y mujeres. 

Tuvimos que formarnos nosotras mismas, estudiar el protocolo y estar totalmente al pendiente de cada actualización que hacían, que tampoco eran tantas, pero estar al pendiente”.

Además de lograr que el actual protocolo de la universidad permita acompañamiento al momento de hacer una denuncia, para Villalón también resulta un logro el acogedor recibimiento que Los Ojos de Medusa ha tenido entre las estudiantes.

El hecho de que las mujeres se sientan seguras contigo y te cuenten su historia y pongan su reporte en tus manos es algo muy valioso para nosotras, porque nuestro objetivo principal al final de cuentas es acompañarlas”.

¿Cómo no perder los ánimos?

En una realidad social donde las mujeres están expuestas a la violencia incluso dentro de su mismo lugar de estudios, mantener la fuerza para continuar con la lucha por un entorno universitario más justo y seguro no es una tarea fácil. Sobre esto, la futura biotecnóloga admite que lo que la impulsa a no perder los ánimos es: saber que cuenta con sus compañeras, ver el impacto que han tenido, reconocer cuándo es necesario un tiempo de descanso y estar consciente de que aún queda mucho por hacer.

El estar viendo tanta violencia sí cansa, pero al mismo tiempo eso a mí me da como impulso, el ver que ha habido tantos casos y hay tantos números y tantas mujeres y sigue sin haber una acción concreta y se ha apuntado muchas veces y sigue sin haber una respuesta satisfactoria… A mí eso me impulsa”.

La sororidad, el autocuidado y el trabajo en equipo son solo algunos elementos que destacan a Los Ojos de Medusa. Pues, Samara Villalón señala la ayuda que es para ella el tener el soporte de sus compañeras.

No puedo ver a una compañera sufriendo y no hacer nada. Creo que es algo muy interno y creo que también es eso… el tener el apoyo de mujeres ayuda muchísimo”, admite Villalón.

La labor que hacen las estudiantes de Los Ojos de Medusa es institucional, pero esto no la hace menos política, necesaria e impactante. La lucha interna con una universidad de prestigio es parte del día a día de esta colectiva, que busca hacer de su escuela un lugar libre de violencia de género. 

Los acercamientos que hemos tenido con los directivos han sido o han intentado ser estratégicos. Es eso, intentar ser lo más estratégicas posibles, pero a veces también se sale la rabia”, comparte Samara sobre la dinámica con los altos mandos de la universidad.

Las 14 mujeres que actualmente conforman Los Ojos de Medusa son estudiantes del Tec de Monterrey; no obstante, cualquier mujer es bienvenida. Asimismo, los diferentes intereses de cada integrante es lo que permite a esta colectiva ser tan diversa en los distintos talleres y pláticas que imparte, los cuales buscan informar a las personas sobre un tema constante: la violencia contra las mujeres en diferentes ámbitos y la importancia de su erradicación. 

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