Bad Bunny: El ícono de la música latinoamericana que sabe hacer lo que le da la gana

Bad Bunny es actualmente uno de los íconos de la música latinoamericana y uno de los artistas más escuchados del mundo. Con su música ha logrado desafiar prejuicios.

Por: Paulina Sánchez Hernández | @_paulinna19

La música latinoamericana ha logrado conquistar un importante lugar dentro de la industria global del entretenimiento. Específicamente, el reguetón, el rap y el trap han comenzado a desprenderse del estigma que los caracterizaba como música de “mal gusto” y han logrado acaparar la industria. Aquí entra Bad Bunny, quien es actualmente uno de los íconos de la música latinoamericana y uno de los artistas más escuchados del mundo.

Ciertamente el reguetón ha sido un género musical polémico entre intelectuales, musicólogos y la propia sociedad en general. El estigma del reguetón es en realidad un prejuicio de clase, porque el reguetón y la música urbana son asociados a “música de barrio”, “de cholos”, “de nacos” (con la connotación clasista que implican esos comentarios) y, por lo tanto, ‘no merecen’ obtener un lugar en la “buena música” de la industria. 

Comúnmente, el rechazo al reguetón se disfraza como una crítica hacia la calidad de su propuesta. Para muchos, el reguetón no es más que una repetición de beats sin más fondo que el de una fórmula industrial para conseguir éxito inmediato. Pero en realidad es que esa explicación es un intento por hacer una división clasista entre la ‘música de buen gusto’ y la ‘música de mal gusto’. Esta distinción de cultura, en la que se pretende monopolizar una ‘cultura legítima’, es en realidad un intento por seguir manteniendo una división entre aquello que se debe consumir y aquello que no. 

La propuesta musical de Bad Bunny está inscrita en este contexto, su música, tal como lo explica el periodista Jesús Iglesias “se desliga del imaginario popular que ha sido concebido desde las grandes corporaciones y las clases altas”. Por eso su éxito es cuestionado por muchos, porque ¿cómo este tipo de música ha logrado causar furor entre los y las adolescentes? ¿Cómo es posible que tenga presencia en los grandes eventos de música?

La historia de Bad Bunny es en realidad la de Benito Martínez Ocasio, un joven puertorriqueño que antes de convertirse en superestrella, trabajaba en un súper mercado en Puerto Rico. Nació en Vega Baja, una ciudad al norte de Puerto Rico, su mamá era maestra de inglés y su papá conductor de camiones. Desde niño el sueño de Benito era dedicarse a la música, por eso, cuando era adolescente empezaba a hacer su propio trabajo artístico y subía canciones a Soundcloud. En 2016 lo descubrió un DJ y lo conectó con la industria musical. Ahí comenzó una exitosa carrera, primero haciendo colaboraciones con otros artistas y después produciendo su propia música. Pero desde el inicio de su carrera, Bad Bunny ha decidido seguir sus propias reglas, cuando sacó su primer álbum rompió su relación con el DJ que lo conectó con la industria y publicó el álbum sin disquera. Aún con eso, Bad Bunny llegó como una de las grandes promesas de la música latina desde su álbum debut x100Pre (2018). 

¿Cuál ha sido el éxito de sus álbumes? Todos suenan igual 

x100Pre destaca por la letra de sus canciones —todas escritas por Benito—. En x100Pre hay canciones de sexo, alcohol, drogas, amor y desamor. El componente sexual es otra de las críticas al reguetón, pero la crítica al sexo tiene un fundamento de clase y otro de género. De acuerdo con Adriana Estevez, “no hay nada de más mal gusto que mujeres diciendo que sí al sexo. Es la represión clasista del deseo”. Por eso para muchas personas resulta alarmante que hayan mujeres bailando esta música, pero la libre expresión de la sexualidad es una “rebeldía” frente a un sistema que lo prohíbe. En x100Pre Bad Bunny combina las letras de amor y desamor con la libre expresión de la sexualidad. Este es quizá el éxito de su primer álbum, pues incluye la intimidad con la que se transmiten sus canciones, la lectura ágil de sentimientos y la posibilidad de compartirlos en una fiesta mientras lloras con tus amigos por tu más reciente fracaso amoroso.

Bad Bunny también lleva a la música urbana por un camino en el que experimenta con trap, punk, rock y pop. En 2020 llegó con un nuevo álbum, YHLQMDLG, que quiere decir “Yo hago lo que me da la gana”. Este nuevo álbum combina perfectamente canciones para bailar —o perrear— con canciones melancólicas y nostálgicas. Al igual que en x100Pre este álbum continúa con la narrativa casual de sus letras. El uso de registros coloquiales, de jergas o “slangs”, son parte de su estilo. Ese uso de lenguaje es quizá otro de los factores que mejor subvierte la cultura legítima. Hay que admitirlo, el lenguaje es comúnmente cristalizado en una élite intelectual en el que no se puede modificar. Pero Bad Bunny lo hace, escribe sus canciones en español no-hegemónico. En sus álbumes se pueden encontrar muchas frases del español latinoamericano, específicamente del español puertorriqueño. 

Avanzando en el álbum, al final de YHLQMDLG se habla de la experiencia autobiográfica de Benito. En la última canción de su álbum, “<3”, dice: 

“Gracias a to’ el que creyó en mí desde el primer día / Desde antes que saliera con una compañía / Desde antes que supieran lo que ustede’ ya sabían / Que soy el mejor en esto y en que me convertiría / En un icono de grandes y chico’ / Gracia’ a to’ mis domi’ y a mi gente en Puerto Rico / Cada cosa que logro a ustede’ se la’ dedico” y luego le atribuye el éxito de su carrera a su propia pasión, dice a media canción: “porque lo soñé mil vece’ dentro de mi habitación”. 

Al final del track le agradece a sus padres y remata diciendo “por eso ahora de grande hago lo que me dé la gana, yeh”. Y sí, Bad Bunny ha jugado en la industria con sus propias reglas y ha hecho lo que le da la gana.

Él conoce su éxito y está orgulloso de lo que ha logrado. Con esa noción, llega a su más reciente álbum, El último tour del mundo. Por un lado, en la parte musical, se aprecia un estilo mucho más personal de Bad Bunny en el que predomina el trap latino, mientras que por otro lado, está la composición de las letras en las que aparte del amor y el sexo, también se habla del deseo, del dinero, del éxito y la aspiración material. En El último tour del mundo, Bad Bunny se burla de la industria, hace referencias a su vida de joven en Puerto Rico y a su nueva vida de rockstar. En sus canciones Booker T, Hoy Cobré y Yo visto así, se percibe una intención de desafiar a los esquemas esperados para alguien en la industria y alguien en su posición. En Booker T dice:

“Bad Bunny se llevó to’ los premio’ y el cabrón ni fue (eh) / Ustedes pagando pa’ irse virale’ (ey) / Yo pegando temas sin hacerle’ promo (promo) / La gente se pregunta cómo (¿cómo?) / Desde chamaquito saben cómo somo’ / Nunca pido tenqui ” 

Booker T es una canción en la que habla de su propio éxito. Habla de cómo ha sacudido la industria con su propuesta musical y se burla de aquellos que piensan que su éxito es inexplicable o mera casualidad. En Booker T él demuestra que: sabe lo que hace, sabe cuál es su identidad, conoce cuál es su origen y cuál su estilo, por eso puede decir libremente “estoy en mi peak cabrón / Y vo’a seguir en mi peak”.

También en su álbum está presente su identidad latinoamericana y el contexto social en el que creció. Lo anterior se puede ver en la última canción de El último tour del mundo: Cantares de Navidad. Esta canción no combina con el resto del disco, está lejos del trap, reguetón y punk que veníamos escuchando en los últimos 15 tracks. Cantares de Navidad es una canción de conga de un trío puertorriqueño, el Trío Vegabajeño. Esa canción más que aportar a la propuesta estética del álbum, aporta a la historia personal de Bad Bunny y a su identidad puertorriqueña. Con esta canción le hace un espacio a este género musical latinoamericano otra vez en el escenario mundial.

Bad Bunny es una figura controversial. No a toda la gente le gusta Bad Bunny y algunos no lo soportan —no le tiene que gustar a todos, estoy de acuerdo—. Lo que sí es cierto, es que Bad Bunny ha desafiado los prejuicios que giran en torno al reguetón, pero también ha desafiado los prejuicios clasistas, culturales y de género. Bad Bunny ha logrado colarse en la industria con sus propias reglas y sabe hacer lo que le da la gana, tanto así que lo va seguir haciendo, porque ahorita… está en su peak.

Comparte en:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp